Las Organizaciones sin Fines de Lucro (OSFL) y el fraude

Todos reconocemos la importancia que tienen para la economía de nuestros países las organizaciones sin fines de lucro (OSFL) en cuanto apoyan a los gobiernos a cumplir con algunas de sus obligaciones con los derechos fundamentales de los ciudadanos tales como salud, educación, equidad e igualdad, medio ambiente, entre otros.  Estos son solo algunos de […]

Las Organizaciones sin Fines de Lucro (OSFL)  y el fraude

Todos reconocemos la importancia que tienen para la economía de nuestros países las organizaciones sin fines de lucro (OSFL) en cuanto apoyan a los gobiernos a cumplir con algunas de sus obligaciones con los derechos fundamentales de los ciudadanos tales como salud, educación, equidad e igualdad, medio ambiente, entre otros.  Estos son solo algunos de los ámbitos donde las OSFL pueden actuar y hacer la diferencia en pro del bien común.

Una OSFL se consolida y crece dependiendo de la credibilidad que genere a todos los actores que la rodean, especialmente a los donantes y entidades financieras quienes la apoyan con donaciones y facilidades de crédito para financiar sus propósitos, los cuales en la mayoría de las veces tienen un carácter social.  Pero cuando esta credibilidad se ve socavada por falta de transparencia, escándalos éticos e inclusive fraudes debidamente probados o en proceso de investigación, el riesgo reputacional comienza a socavar la estabilidad financiera y estratégica de este tipo de organizaciones.   En este sentido, es importante empezar a contestarnos preguntas como ¿por qué suceden estas situaciones? y ¿cuál es el proceso para llegar a este punto?, teniendo en cuenta que la misión y propósito de creación de las OSFL es contribuir con el bienestar social.

En 2023, en México se conoció y divulgó un fraude realizado a través de un grupo de OSFL. Según informó el portal Contralínea, “Cinco organizaciones sin fines de lucro religiosas, en contubernio con su líder, accionista de una lucrativa empresa inmobiliaria, ejecutan reiteradamente actividades que involucran la comisión de delitos fiscales y lavado de dinero, revela investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). Las transacciones detectadas incluyen transferencias por más de 1 mil millones de pesos y la adquisición de vehículos de lujo y mansiones”.  

Partiendo de este caso, uno de los tantos que han sucedido en América Latina y el mundo, intentaré dar respuesta a los interrogantes arriba planteados.

En primer lugar, queremos referirnos a la permisividad de los Estados por la ausencia de leyes y reglamentaciones que permitan aumentar los niveles de control de los entes gubernamentales hacia las OSFL. Consideramos que el hecho de que en muchos países las OSFL estén exentas o excluidas de responsabilidades tributarias ha conllevado a que haya poco interés por mantener un control efectivo sobre ellas. En el caso de las entidades religiosas mexicanas, la información contable fue adulterada para presentar y revelar información diferente a su naturaleza:  (1) ingresos por rendimientos financieros generados por grandes inversiones de las OSFL se registraron como donaciones, exentas de impuestos; (2) ingresos recibidos de donantes se utilizaron para la compra de activos lujosos y/o gastos que no guardaban relación con el pretendido objeto misional de las entidades religiosas ( vehículos blindados, pagos de tarjetas de créditos);  (3) se realizaron compras de inmuebles muy por debajo de su costo de mercado a través de una compañía inmobiliaria relacionada con el pastor de las OSFL; (4) transacciones financieras en paraísos fiscales que dificultan  su seguimiento e identificación de quien entrega y recibe; 5) gran volumen de transacciones en efectivo presentadas  como donaciones de los feligreses lo cual dificultó el seguimiento del origen del dinero.

Lo anterior nos lleva a pensar en la responsabilidad ética, no solo de administradores que toman estas decisiones con sentido fraudulento, sino también en la de los contadores que las acatan y utilizan sus conocimientos para materializar irregularidades.  Que los contadores responsables de la preparación y fiabilidad de la información financiera de las entidades religiosas se hayan prestado para manejos indebidos de la información, nos lleva a reflexionar sobre la importancia de la formación ética de estos profesionales y la necesidad urgente de estandarizar las normas de información financiera para las OSFL, un proyecto que ya está en curso. Consulte más información sobre el proyecto IFR4NPO aquí.

El segundo tema que queremos resaltar en nuestro caso de estudio es la existencia de un único representante legal para las cinco entidades que conformaban el conglomerado religioso. Esta persona también era accionista de la empresa inmobiliaria y  a su vez,  pastor o líder espiritual de las cinco iglesias. Tener a una única persona a cargo de todas las decisiones, incluyendo las financieras, es un factor calificativo como de alto riesgo de fraude.  En este sentido, la existencia de un gobierno corporativo robusto asegura que las OSFL logren implementar un efectivo sistema de control interno que les permita construir una cultura ética, transparente y responsable en pro de sus objetivos misionales.

Como podemos observar, las OSFL son muy vulnerables al lavado de activos y a ser instrumentalizadas por entidades o personas con negocios ilícitos y ausencia de valores éticos, por lo que urge que los Estados de Latinoamérica incrementen la vigilancia y control a las OSFL creando regulación o adoptando los estándares internacionales que hoy existen. Las OSFL deben comenzar a hacer conciencia de la importancia de implementar un adecuado sistema de control interno que garantice un ambiente ético y transparente que cierre las puertas a la corrupción y a la materialización de fraudes.

 

Para finalizar, debemos expresar que, en materia del propósito de lucha contra el fraude y la corrupción, las OSFL no están solas. Existen entidades que ofrecen apoyo a estas organizaciones, como es el caso del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Se trata de un organismo intergubernamental independiente que desarrolla y promueve políticas para proteger el sistema financiero mundial contra el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo y la financiación de la proliferación de armas de destrucción masiva. Las recomendaciones del GAFI son reconocidas como  un estándar mundial contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Por ejemplo, la Recomendación 8 contiene un documento de buenas prácticas referente a la lucha contra el uso indebido de las organizaciones sin ánimo de lucro para la financiación del terrorismo.

Otra de las entidades es Transparencia Internacional (TI), una organización no gubernamental (ONG) líder en el mundo en la lucha contra la corrupción, que trabaja en más de 100 países mediante capítulos acreditados y en formación en todos los continentes. TI, en su misión de liderar esfuerzos sistemáticos de lucha contra la corrupción, ofrece herramientas que favorecen el desarrollo de la gestión anticorrupción, la ética e integridad en las organizaciones. Todo ello con el fin de contribuir a la construcción de relaciones de confianza y basadas en la legalidad en el desarrollo de la actividad organizacional, fomentando entornos de negocios sostenibles, caracterizados por la probidad y la transparencia. En línea con lo anterior, Transparencia por Colombia es el capítulo nacional de TI y recientemente ha emitido una guía con herramientas para que las OSFL implementen programas de transparencia y ética empresarial. Consulte la guía aquí.

Queridos lectores, este es el primero de una serie de comunicados en donde compartiremos con ustedes herramientas y mejores prácticas que ayuden a las OSFL en su lucha contra la corrupción y los fraudes.

Por: Zandra Puentes Tarquino, miembro del comité ejecutivo LATAM-OSFL
31 de julio de 2024
Bogotá, Colombia

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